martes, 16 de diciembre de 2014

TARTA DE CARAMELO SIN HORNO PARA CHUPARSE LOS DEDOS


Hola mis dulces!!!

Aquí vamos inmersos en el periodo de notas que me dejan muy poco tiempo para dedicarle a mi mundo dulce.
Pero en esta ocasión no podía esperar más para compartir esta receta, y os traigo uno de esos inventos míos que al final resultan todo un éxito.


Pues resulta que fue el cumpleaños de mi maravillosa madre, y me dijo: -Como no tienes mucho tiempo para ponerte a hacer una de tus tartas, haz una sencilla, y así variamos un poco de la típica layer cake… Así que mi cabecita loca empezó a darle vueltas y vueltas al asunto, pero se me ocurrían mil cosas que son las de siempre… así que me dije: -A ver Yolanda, piensa en sabores que le gusten a mamá… CARAMELO!!!!! Así que me puse a experimentar, y… TACHÁAAAAAAAAAAN ACIERTO y encima sin horno!!!


No os dejéis engañar por el nombre, no resulta para nada empalagosa, es muy suave y está riquísima ¡una delicia! La combinación del caramelo con el chocolate es perfecta, pero podéis hacerla con la decoración que más os guste. Lo mejor es hacerla de un día para otro para que cuaje perfectamente y refrigerarla para que esté bien fresquita.


Y sin más os dejo con la receta para que podáis disfrutar de ella lo mismo que hemos disfrutado nosotros.

Y también quiero aprovechar para felicitar de nuevo a mi mamá, y decirle que un año más vivido a su lado es el regalo más grande que podemos desear. Mamá, te quiero demasiado para lo pequeño que es este mundo!!!!

Para la base:

  • 200 g de galletas tipo digestive, yo use las especiales de avena que vienen como caramelizadas.
  • 100 g de mantequilla derretida
  • 1 chorro a brandy

Para la tarta:

  • 600 g de leche entera
  • 3 sobres de cuajada
  • 400 g de nata para montar, 35% materia grasa
  • 400 g aprox. de salsa de toffe o caramelo (puede ser comprado, pero yo prefiero hacerlo y queda muchísimo más rico, os dejo la receta abajo)

Para la cobertura:

  • 200 g de chocolate negro
  • 100 g de nata para montar, 35% materia grasa
  • 50 g de matequilla
  • Opcional: 150 g de chocolate blanco fundido para hacer los dibujos del veteado.


Trituramos las galletas y las mezclamos con la mantequilla derretida y el brandy, hacemos una masa que extendemos por el fondo de un molde desmoldable. (Yo suelo usar sólo el aro de 26 cm puesto directamente sobre la fuente o plato de servir). Se deja reposar en la nevera.

Hacemos la riquísima salsa de toffe, que si evitáis tener una cuchara cerca, será mejor, porque si no, os la comeréis a cucharadas, y no llegará para la tarta…

El proceso es fácil, pero hay que tener extremo cuidado para evitar quemarse con el caramelo, porque es de las peores quemaduras que puede haber en la cocina.

En una olla ponemos 300 gramos de azúcar con 100 gramos de agua, y se calienta al fuego hasta que comience a coger color dorado típico del caramelo, pero sin pasarse, porque si se quema, quedará muy amargo y no sirve. Se retira del fuego y con mucho cuidado, se le añade 100 gramos de mantequilla caliente y 100 gramos de nata líquida, y REPITO: con mucho cuidado porque puede saltar a borbotones y con ayuda de unas varillas, removemos sin parar hasta que se forma la salsa de toffe más rica del mundo mundial!! Y cuidado con querer llevarse la cuchara a la boca para probarla… tarta bastante en enfriar.

Aparte, en cogemos una taza con parte de la leche y diluimos los 3 sobres de cuajada, removiendo bien para que no queden grumos.

En una olla ponemos, el resto de la leche, la nata para montar, la cuajada diluida y la maravillosa salsa de toffe de la que ya os habréis comido dos o tres cucharadas… y lo ponéis al fuego sin dejar de remover hasta que comience a hervir. 

Sacáis la base de galleta de la nevera y vertéis la mezcla en el molde. Dejáis enfriar y metéis en la nevera.

Y ahora sólo queda decorar a vuestro gusto, podéis ponerle más salsa de toffe por encima con unas nueces, que combinan a la perfección con el caramelo.

O cualquier otra cosa que se os ocurra. 


Yo opté por nuestra perdición: el chocolate… Se calienta la nata y se le agrega el chocolate fundido y luego la mantequilla, removiendo hasta que se integre todo bien. Se cubre la tarta y luego se hacen unas líneas horizontales con el chocolate blanco fundido, y con una brocheta o la punta de un cuchillo se van haciendo líneas perpendiculares a las anteriores, una para una dirección y otra para la contraria. (prometo hacer un vídeo tutorial para explicarlo mejor, porque es muy pero que muy sencilloy resultón…)

Se deja enfriar en la nevera de un día para otro y… Voilá: lista para disfrutar y deleitarse…

Y ahora sigo con las notas, que me traen de cabeza!!

Un beso enorme y muy dulce inicio de las fiestas de Navidad! 


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